sábado, julio 25, 2015

Carnívora

Soñé que te tenía al frente. Luces diferente. Ya no escondes los ojos ni disimulas la sonrisa. Me das un beso en la mejilla. Seco. Te veo incluso más bajo, ya no el hombre gigante de mis historias. Quisiera enseñarte mis pijamas transparentes de puta buena que nunca uso. Una es rosada y se me pueden ver los pezones. La otra es cremita. Ambas son muy suaves. Cortas y suaves y jamás las uso. Es que no son para dormir, exactamente. Tal vez entonces mirarías abajo, disimulando la sonrisa. Y yo te atacaría como un tiranosaurio. Te muerdo y te desangro.