sábado, marzo 22, 2014

Observación

La cosa es, que, ella nunca ha tenido la oportunidad de mirarse desnuda y tampoco ha dejado que nadie lo haga. No sabe tampoco de lencería sexy, ni de trucos malabaristas, ni de bailes exóticos. No es tampoco que sienta vergüenza o temor, es más bien, inseguridad. También curiosidad. No le molesta la idea de su cuerpo libre, pero resulta que el espejo de su baño, que es el único lugar privado al que puede acceder, es bastante pequeño. Solamente alcanza a ver sus senos, que probablemente no son tan grandes como ella cree, o le han hecho creer las convenciones de su mundo, que idolatra la delgadez y lo andrógino. Parada sobre el inodoro, puede verse la cintura, la cual no es muy marcada y las caderas, algo estrechas, hasta el inicio de sus , piernas. Con aquello, se hace a la idea de que tiene un cuerpo delgado y un pecho generoso. No siente que sea tan hermosa como le gustaría, pero tampoco va a echarse para atrás. En realidad quisiera ver el conjunto, para tener una idea cabal de lo que va a presentar. Se pregunta cómo lucirá de espaldas también.

Hay muchas preguntas que una chica se hace antes de ese momento.