lunes, enero 27, 2014

Unplugged

Quedan sólo diez. No te vayas justo ahora. Te necesito.
No me gusta el silencio.
Quedan diez y paradójicamente, no atino a moverme.
Oh los vinos!.
Además de escucharte, necesito mi cama, pero el que está cerca de ella, no sirve.
He de hacer malabares y aún asi, tal vez no resulte.
El cielo es gris, y azul y blanco. Lo veo parada frente a mi ventana. El viento me grita sonidos que asustan. Viene la tormenta.
Si duermo a su lado me altero, pero igual lo necesito. No quiero dormir aún.
Quedan siete.
Quiero mi cama. Mierda!, tropiezo. Me siento, me acomodo, lo mas erguida, cabeza de frente. Ya casi te vas. No va a funcionar, nunca funciona.
Tengo miedo de levantarme y caminar en la oscuridad hacia la sala. No puedo pedirte luz  ahora. Tengo miedo, entiendes?. Estoy mareada.
No entiendes nada.
Bueno, contra pereza, diligencia.
Contra miedo?...
Me levanto igual y esquivo muebles y fantasmas. Soy invencible.

Cinco por ciento.
Llego al tomacorriente y conecto mi móvil.
Cárgate rápido.
Hola...estás?.