jueves, octubre 17, 2013

Viernes

Esta noche podría ser nuestra primera vez y en mi vida he sentido tantas ganas de ser tan atrevida como ahora. Llevamos casi dos meses besándonos con la desesperación y la lujuria propia de las parejas nuevas que se empiezan a amar. Ya casi no queda lugar donde no nos hayamos tocado, aunque jamás nos hayamos desnudado. Cuando siento tu olor, me transporto a otro planeta; felíz, cálido y quiero quedarme a vivir en él.

Creo que he tenido ganas de hacerlo primero que tú, o en todo caso, he sido yo la que sin decirlo directamente, te he estado llevando por los caminos del deseo, desde el día aquel en que cumpliste veinte y al abrazarte, secuestraste mis ganas para siempre.

No soy una chica que llamaría la atención precisamente por sus formas, pero aún asi, me he ajustado un poco los jeans, me he escotado más que nunca y te he besado con mucho descaro, hasta sentir en mi oído tu respiración agitada. He sido yo, es cierto, pero bien que me has seguido el juego. Esa madrugada, cuando nos hemos escapado de los amigos y la bulla, y nos hemos refugiado en el jardín desierto, no sé como hemos soportado la angustia de nuestras caricias, no se como he podido irme a dormir sin ti.

Sin embargo, ninguno de los dos ha sugerido directamente hacer el amor y menos, cuando o en que circunstancias. Tú eres un chico tímido y yo, no sé si también lo soy o tal vez sólo me reprimo demasiado, asi como me enseñaron mis tías. Además, en mi experiencia, el cuándo, el cómo y el dónde, son un asunto que el hombre propone y dispone. Al menos, esas absurdas relaciones con machos aburridos, así lo aprendí. Pero vamos, de verdad, no puedo mas contigo y con nuestras ganas (porque siento las tuyas muy intensas también) y en esta oportunidad, el trámite lo estoy haciendo yo sola, a mi manera.

He introducido el tema sutilmente en nuestras conversaciones. Una tarde, te he preguntado con quien lo has hecho antes y me has dicho que en verdad, nunca lo has hecho con nadie. Eso me ha sorprendido un poco, pero sólo un poco nomás, porque además de ser menor que yo, y ser tan tímido; no has tenido mas que una enamorada antes, en primer ciclo de la universidad. Creo que ni siquiera eres consciente de lo sensual que eres, de tu tono de voz cálido, de tus ojos expresivos, de tu humor inteligente, de tus brazos que me dan paz, de tus besos de fuego.

Yo en cambio, he tenido que contarte super incómoda que bueno, que yo sí lo he hecho antes, pero que en verdad, no era algo que me encantara y que pienso que debe haber algo más que el placer rápido y simplón que he sentido. Más que esa sensación de ¿Eso era todo?. Lo que no te dicho, es que presiento que contigo me va a fascinar hacerlo. Tampoco te he dicho que te amo.

Para mi gran suerte, este fin de semana me voy a quedar prácticamente sola en casa, es decir, mi hermana va a estar, pero creo que eso no va a ser un impedimento para poder estar mas juntos que nunca. Ella para en la luna con la tele y en el fono con sus amigos. Todos en mi casa viven en la luna, o bueno, probablemente ellos viven en la tierra y la habitante del sátelite, soy yo.

Te he invitado para que vengas el viernes a las nueve de la noche. He comprado ron y coca cola, me he bañado delicioso, me he suavizado con cremas y me he puesto mi vestido de verano favorito. Por ti y para ti. No se como vamos a hacer, pero quisiera que esta noche vayamos mas allá. El cómo, se lo dejo al destino.

He cantado todo el día mientras esperaba que llegue la hora de nuestra cita. Canto cuando estoy feliz. A veces también hago pasitos de baile, hasta cuando camino por la calle. Y me rio sola.

Al fin son las nueve!. Llegas puntual, me besas como siempre y mientras vamos conversando sobre nuestra semana, nos preparamos unos tragos. He puesto todo en la mesita, como he visto hacer a los viejos en sus fiestas, los vasos bonitos, hielo, limones cortados, quiero que todo sea especial. Por ti. Para ti.

Tu siempre monopolizas la música y yo te dejo porque es tu especialidad, pero luego de uno de tus discos largos y ruidosos, te pido que pongas el Unplugged de Charly (García- Y entonces, rezo por voz). Ese disco me pone algo más sensible que de costumbre, pero me gusta. Eso si, detesto las canciones románticas y me alegra que tu también.

Nos sentamos en el sofá viejo y te muestro las últimas cosas que he escrito, lo cual, extrañamente, me da mas verguenza que confesarte que no llevo nada debajo del vestido. No es exactamente que esté loca por hacerlo, sino que quiero sentirme libre, a la vez que esa mujer fatal que jamás he sido. Me dices que te encanta mi historia y con eso me haces sentir como que soy una reina acabadita de coronar. Igual, como estoy muy ansiosa, empiezo a hablar mucho de cualquier cosa. Me pregunto si lo notarás. Me siento tonta.

Prendemos unos cigarrillos, conversamos más, bebemos. El reloj casi llega a las once. Yo se que mi hermana esta en su cuarto y eso me tiene un tanto inquieta, quisiera que se vaya. Sin embargo, cuando empezamos a besarnos, realmente ya no me interesa ella tanto, como sentirte a ti.

Quisiera que te des cuenta pronto de mi osadía, que me ames en este instante sin pudor, pero a la vez, no me sale decirte nada, asi que suspiro y trato de relajarme. Tu me mandas signos de interrogación con la mirada. Te abrazo, me besas, nos tocamos y de pronto, tu mano encuentra el camino y descubre mi libertad. Me pongo bastante nerviosa y ya no se si quiero seguir adelante, tengo cinco segundos de pánico en los que te observo atentamente.

Eres tú, después de todo, después de tanto.

Me miras casi queriendo decir algo, pero sólo sonríes. Tienes la virtud que a mi me falta, sabes cuando callar. Siento que tu sonrisa silenciosa me dice que esta noche no vamos a detenernos. No has quitado tu mano de su lugar. Será hoy. Y ahora.

I don´t care if Monday´s blue,
Tuesday´s gray
and Wednesday too,
Thursday, I don´t care about you
It´s Friday,
I´m in love....

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