sábado, agosto 10, 2013

Memorias

Mi hogar. Mi casa. Las plomizas. Las hojas cubiertas de garúa, preferentemente de mañana. El pavo navideño en el horno, fragante. El queque de chocolate con fudge, la maravilla. La cera roja que mancha rodillas. La puerta con cantol. El timbre de la sala, chillón. El tráfico. El cuatro ochenta y uno. La reja que se abre (sólo) pasando la mano por debajo. Mis vecinos. Los cohetes de Año Nuevo. La vaca loca que asusta. Mi cama segura, mía. La ventana con rejas blancas. El cielo gris. El espejo que refleja mi cuerpo entero mutando. Tus ojos mirándome llegar después de clases. Tu casa cruzando la avenida y el parque. Corriendo. Tu a mi, yo a ti. La ventana entreabierta que expulsa el humo de cigarro. Las miradas indiscretas de los curiosos. Las luces de neón de la avenida, dolorosas a la vista. El ahogo que acaba al entrar por el pequeño pasaje. Volver.

¿También vuelves de vez en cuando?.

 

Y estaba en llamas cuando me acosté…

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Si vuelvo! Claro que de echo,vuelvo a la mía,esa inmensa y antigua casona en donde crecí,uff,que de recuerdos,los has avivado..Me gustó,un abrazo,Carlita.
Hipocampo tatuado.

Carla dijo...

Hipocampo tatuado?