jueves, noviembre 01, 2012

Todavía un cuento contigo

Por fin nos reconciliamos. A plena voluntad y sin súplicas de por medio.

Tengo tres teléfonos en casa, dos modernos, con pantalla y el viejito, el de tu época, en el mismo donde lo dejaste. Es ese el que suena y el corazón me salta porque presiento que eres tu. Después de un siglo que llamas. Tengo que contener mi gran emoción al escucharte y pedirte que me esperes un segundo, pero no te digo que en ese sengundo, tengo que despedirme de mi amigo V, que me habia ido a visitar y se está yendo muy tarde. Tampoco te digo que casi lo hicimos en mi cuarto pero que al final me arrepentí y le dije que tenía que irse. V nunca te gustó.  Después de despedirme de él, vuelvo a agarrar el fono y me dices que has bebido mucho, que perdón por llamar a esa hora, pero que necesitas verme, hablarme urgente. Yo te digo que vengas, a pesar de que pienso que es tarde, que tienes novia, que hace años que no nos vemos, que es una locura.

Veo a V que se va por el pasadizo de las florecitas azules y anuncio que la puerta se queda abierta y las luces prendidas porque llegas tu. No necesito esperar mucho para verte entrar, con una sonrisa hermosa. Me das un abrazo fuerte y me dices que me has extrañado, que me quieres, asi, a boca de jarro. Yo te creo, te abrazo, todo es tan simple que tal vez no sospechas que tus palabras significan el universo entero para mi, que contigo a mi lado se me olvida hasta quien soy, que a ti no quiero seducirte, que contigo nada tiene morbo, que para soy tu eterna enamorada. Busco hacerme la difícil por un ratito, hablo de tu novia, pero me pides que no me preocupe por ustedes, que lo nuestro se encuentra en otra dimensión y yo no digo mas. Creo que como has bebido un poco y estas bien contento y relajado, me contagias, yo tambien estoy contenta y te dejo que me lleves a tu lado nuevamente y me haces bailar, muy pegaditos, con toda la emoción del mundo.

Tengo miedo de decirte algo mas y que te vayas de golpe, asi es que sólo te contemplo, pero tu, como si me leyeras la mente, me dices que mañana me vas a volver a llamar para salir juntos, que ahora ya no vamos a separarnos. Yo me siento exactamente como antes a tu lado, segura y no dudo de nada. Soy feliz. Hace tanto tiempo que deseo este momento, hace otro tanto de tiempo que pensé que ya me habia olvidado de ti, que hasta de deje de coleccionar tus camisas de cuadros. Lo mas curioso es que hoy no llevas una de ese estilo, estas de un solo color, clarito, guapísimo...serña que ahora si vamos a estar bien, de alguna loca inexplicable manera?. Por lo menos ahorita no siento ninguna desesperación, no tengo miedo en este preciso momento perfecto.

Lástima que luego de unos minutos llegará la pesadilla electrónica y no podré leer tus mensajes de texto. Tampoco podré encontrar tu nombre entre un millón de contactos que tengo en el smartphone. Me desesperaré porque no he leído tus mensajes y no se que quirías decirme y temo que sea como la penúltima vez que te vi y te despediste para siempre. Y me angustiaré porque de pronto estoy lejos, en otro lugar, donde ya no te encuentro por nada. Te habrás ido lejos de mi nuevamente, sentiré el corazón roto por enésima vez.

Aun asi nos hemos reconciliado. Por fin, luego de todas estas lunas me he levantado en paz, bendiciendo mi existencia y tambien la tuya,  luego de este pequeño sueño contigo. Ha llegado la hora de dejarte ir, por un rato, hasta cualquiera de estas noches...

 

Te quiero, me dejaste la ceniza y me dejaste el cenicero...
Primero,
te quiero igual...

Te quiero,
No me gusta esperar
pero igual te espero
Primero,
te quiero igual

No se, si estoy despieto o tengo los ojos abiertos...

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