miércoles, octubre 10, 2012

Indulto?...insulto!

No odio a nadie. Ni siquiera a mi padre que se fue a comprar pan y nunca volvió, según lo que me contaron, porque en ese momento, no tenía edad para recordar luego. No me gusta la envidia, la gente entrometida, los garbanzos, el mondongo, las lentejas, la violencia, la television, las multitudes, ni los baños públicos, entre otros. No tengo que "odiar" a Fujimori, porque lo cierto es que solamente, no me gusta. Tampoco tengo que dejar de sentir cierta lástima por su salud precaria, para saber que su lugar, como delincuente que es, está en la cárcel. No soy Dios para sentir compasión por él y creo que un Presidente esta bastante lejos de aquello también, como para tener en sus manos un decisión en la que la buena voluntad o la pena no tendrían nada que ver.

Y para ilustrar, cheken el gran corto de mi pata Martin Caceres…para completar la idea.