viernes, marzo 09, 2012

…EN TRES ACTOS

I

El concierto está por terminar y ellos se están besando. Demasiado. Se han sentado en el pasto para besarse mas. Nunca es bastante. Nunca es suficiente. Los amigos los miran de lejos y se ríen, en ese estado mezcla de euforia y tranquilidad que les produce un trago barato. Se besan como si nadie mas en el mundo existiera. Se van sin despedirse y toman un taxi. Casi ya no pueden esperar mas, pero entran a comprarse un ron con coca cola, que el elixhir nunca falte!. Llegan al eidificio, suben las escaleras, entre besos. El amor sucede en la mitad del camino, el trago espera sentado en el descanso.

 

No es la primera vez
que me encuentro tan cerca
de conocer la locura,
y ahora por fin, ya sé qué es
no poder controlar...

II

Son las 5 de la tarde y el sol se empieza a poner. Te veo de lejos llegando (por fin). Hace siglos que nos gustamos pero nunca nadie se atrevió a decir nada. Me he subido a tu auto un par de veces antes, pero siento nervios como si nunca lo hubiera hecho. Bajas para abrirme la puerta. Me has invitado a tomar algo, saliendo del trabajo. Siempre actúas como un caballero y por ello creo que jamás sucedera nada romántico contigo, igual me gusta tu compañia, me haces bien. Subo, sonrío y trato de parecer natural. Arrancas, me dices que el nuevo sitio donde vamos me va a gustar, prendes la radio… De pronto frenas. Que pas...?. Mi pregunta jamás se completa. Me besas después de un frenazo, en la mitad de una calle. Me besa sin pudor, el chico tímido, cabelloroso.

I've wait hours for this,
I've made myself so sick...

 

III

Ella lo extraña mucho. Ya no pueden verse todos los dias, ni dejando uno siquiera, porque ya no viven en la misma ciudad. El promete llamarla y ella espera paciente a la hora señalada, junto al teléfono. Cuando éste suena, ella siente alegría y pena a la vez, quisiera tenerlo cerca, es su aniversario. El le dice que la extraña mucho y le pide un favor, raro, viniendo de un tipo serio y no muy sentimental, como él. Le dice que hay luna llena esa noche, que al colgar el fono, salga al jardín y mire la luna, que él va hacer lo mismo. Asi, en diferentes lugares, los dos a la vez, admirarán la misma luz. Luego ambos deberán cerrar los ojos, continua él explicando, para poder verse mentalmente. Ella se rie y él le repite que por favor lo haga, en serio, por favor. Ella cuelga y sale siéntiendose un poco rara, no es que ella sea la mas romántica tampoco. Mira la luna, de verdad estaba llena, hermosa. Cierra los ojos luego, se siente bien...pero de pronto siente como si alguien estuviera cerca. Abre los ojos, con nervios…Es él!. Te llame desde el el teléfono público de la esquina, sonríe. No hay mas palabras. Se besan y se ríen. La noche es perfecta cómplice, la luna, también.

Quiero ver,
quiero entrar,
nena nadie te va a hacer mal,
excepto amarte...

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