viernes, junio 03, 2011

HONESTAMENTE

Cuando digo quien soy realmente, me parece que la gente me quiere menos. O le gusto menos, por lo menos y valga la redundancia. Ya dejé la edad en la que uno quiere gustarle a todo el mundo, eso sé, y sin embargo, me gusta gustarle a mis amigos, me gusta más quererlos y que me quieran, y que sigan valiendo las redundancias.

Por estos días, tengo en la cabeza un "sancochado" de ideas, como dice mi mamá. Empecé a escribir una nueva novelita con cierto tema. Empecé a escribir una segunda nueva novelita con otro cierto tema, porque la política peruana me inspiró. En estos días me sentí de 20 años otra vez y quise salir a marchar a las calles. Mi chip rebelde se activó y se juntó con el de madre, que siempre me quiere impulsar a ser mejor persona, a mirar las cosas desde una perspectiva mas ética, pensando que hoy soy guia y soy ejemplo, porque quiero ser una madre buena como mi mamá, como Mamita.

Pero decía, se activaron en mi muchos chips adormecidos, se me juntaron con los recuerdos y con la fuerza que me ha dado el gran cambio de vida que he tenido, sufrido y finalmente aceptado y empezado a construir en el nuevo país. Hablé de politica en el blog cuando era lo último que esperaba hacer en un espacio que considero mas orientado al arte que nada y fui honesta. La respuesta fue el silencio y la ausencia de personas que estimo mucho pero con la que no comparto ideas respecto a este tema. Muchas veces vino a mi mente el nombre de una novela de Jaime Bayly que ni siquiera he leído pero sé que se llama Los amigos que perdí, y me senti algo asi, que estaba perdiendo amigos por mis tendencias políticas, por mi modo de ver la vida. O tal vez no los perdía, sólo les gustaba menos. Eso es lo mejor que quiero pensar.

Hace muchisimos años, conocí a una persona muy especial, mi amigo AL (y no es Alianza Lima, aclarando). Yo tenía 16 años entonces y no sabía nada, es decir, sabia un poco menos que hoy. El es un poco mayor que yo y sabia más, leía mucho y su vida era muy diferente a la mía. Hablamos un día sobre política, sobre ideales sociales y yo me asusté. En mi casa habia escuchado que habia que votar siempre por el PPC (Partido Popular Cristiano), que lo mas decente era la derecha y que los comunistas eran malos, locos y ateos. (Tal vez no escuché exactamente eso, pero es mas o menos asi como yo lo entendía). Juro que me asusté porque yo veia que Alfre era un chico maravilloso y como me podia estar hablando de cosas tan raras. La cosa se solucionó cambiando de tema porque compartiamos muchas cosas en común, habia mil cosas para hablar, por ejemplo música, libros, la vida.

Los chicos y chicas buenos, maravillosos e inteligentes no dejan de serlo sólo porque piensan diferente. O porque dejan de ser chicos y crecen. Y cambian algunas veces y otras no.

Hoy, mas de 15 años despues, algunas cosas aprendí, principalmente, porque me gusta escuchar mucho e investigar más. AL y yo nos seguimos riendo juntos, hablamos lo mismo de The Smiths que del menú del dia, o de mi esposo o su amor y además, tambien hablamos de política porque nos parece bien interesante. Nos divertimos. Aún no pensamos igual, coincidimos en ciertas cosas sí, creo que porque ambos somos personas sensibles a la (dura) realidad de nuestro país, pero nos escuchamos los argumentos, nos encolerizamos por momentos, expresamos ideas opuestas muchas veces, nos reímos mucho juntos en otras y sobretodo, nos celebramos mutuamente el hecho de que somos concecuentes con nuestros principios. Es esa la base de nuestra amistad, la tolerancia ante la diferencia?. Puede ser que si y puede ser que no.

Lo que yo siento es que la amistad, aparte de ser una elección, es también cosa de afinidad y de feeling, de corazón. No me importa mucho por quien voten mis amigos o a quien apoyen (siempre que no sea nada radical y creo que no tengo amigos radicales) pero me interesa mucho que cuando los necesite, aunque sea para un abrazo estén ahi, asi como yo quiero estar ahi para ellos. Realmente su tendencia no influye para nada, pero para nada, en el cariño que podamos tener. Yo quiero a mis amigos por su corazón. No me siento ni molesta, ni fastiada, ni frustrada de que muchos no piensen como yo. Las diferencias siento que me enseñan mucho encima. No tengo ganas de convencerlos de nada proque tal vez, una de las cosas que mas fuertemente defiendo es la libertad. A mi me gusta que se respeten mi ideas y respeto plenamente las del resto, por mas que no me gusten.

Como dije al principio, siento que estoy en una edad en la que ya no necesito hacer cosas para ser aceptada, en la que puedo ser como soy, en la que no necesito gustarle a todos y creo firmemente que también tengo derecho a escoger quien me gusta a mi o quien no. Pero a la vez, mis amigos de siempre, esos pocos que tengo, me gustan siempre, los quiero siempre, no importa a quien le vayan a poner la crucecita este domingo.

Solo queria aclarar este tema, desde el fondo de mi corazón y por mi propia paz. Necesitaba aclararme para luego seguir con mis novelitas y mi imaginación. Además es importante que escriba y siga escribiendo y escriba más. Es la unica forma de lograr lo que quiero. Y la única forma de que cuando diga que soy escritora, eso sea válido. Es importante para mi ser concecuente.

(Si tienes un tiempo más, por favor hazle click al video y escucha la letra.)

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