miércoles, marzo 10, 2010

Mucho gusto… (III capítulo de ”Nos vemos donde siempre”

Pero Helena no se imaginaba el vuelco que daría un dia su romance con Javier.

No se imaginaba que un dia que no avisó, porque andaba de vacaciones, se aparecería Javier en la puerta de la chamba a recogerla, justo cuando ella salía con ese compañero tan gracioso, matándose de risa y dándole palmaditas en el pecho de lo tantísimo que la hacia reir.

Ellla no tenía idea que Javier se presentaría con esa cara de malo a gritarle entra al carro carajo, mientras al amigo chistoso se le congelaba la sonrisa y se iba rápidamente entre confudido y asustado. Y mientras ella pensaba ahora si gané porque se muere de celos, me ama y me va decir que me case con él y sea solo suya, nunca, nunca imaginaría que él la llamaria puta y le diría seguro a ese ya te lo estabas llevantado como hiciste conmigo  y la haría llorar en serio.

Nunca imaginaba que Javier levantaría tanto, tanto la voz y la haría sentir tan, tan mal, gritándole por eso nunca confié en ti, maldita, que la haría a ella decirle que estaba loco, que lo odiaba y que mejor hasta aquí nomás, no vuelvas a buscarme.


Pero seguro me viene a buscar mañana, pensaba Helena mientras se calmaba, luego de la pelea, con un baño frío.

 
Bueno, tal vez será el fin de semana, pensó después con el café del desayuno, ante la ausencia de comunicación durante tres días.


O derrepente quiere que pase el tiempo y caer de sorpresa, pensó luego de una semana. Pero la llamada de Javier no llegaba.

67490_256782173_ww_H232424_L 

 

Diego fue siempre el mas alegre de sus hermanos y el mas gracioso de los amigos. Le caía bien a la gente, era ingenioso como publicista y tenía éxito con las chicas, a pesar de no ser el mas guapo. Sin embargo, por alguna razón, cuando bebía mas de la cuenta, sus ojos denotaban una gran tristeza, la cual provenía, tal vez del hecho de que él no se sentia ni simpático, ni gracioso, y menos exitoso. Se sentía como un pobre huevón vacío, con ganas de llenar su vida de algo, aunque fuera solo de problemas y enredos con mujeres.

Justamente esos encuentros furtivos, alocados, a veces duraderos, a veces pasajeros, eran los que le daban vida. No era el gusto de tirar precisamente, porque aunque claro que eso le gustaba, era la emoción de lo prohibido y la oportunidad de lo casual, de lo no comprometido, era la variedad y el tener algo en que pensar y conjeturar, lo que lo salvaba del aburrimiento.

De todo lo demás, desde siempre, lo salvaba Isabel, o Isa, como la llamaban todos. Su chica, su flamante novia, la única mujer que no lo juzgaba, que aún despues de peleas, llantos, idas y venidas, siempre estaba ahi, con su eterna sonrisa. Isa era como la hermana o tal vez la madre que le hubiera gustado tener. Asi que si no habia sido para él, que fuera entonces la madre de sus hijos, creía firmemente. Isa era inteligente, guapa y tenía un buen trasero que la salvaba de todo mal.

En el trasero de Isa, el anillo de compromiso que acaba de entregarle y lo guapa que era la nueva secretaria, en todo eso venia pensando Diego mientras saboreaba su halls pisco sour, cuando de pronto aparece una ventana de conversacion en el msn, con su respectivo sonido y lo saca de sus divagaciones.

-Javier dice: Buenas
-Diego Gato miau dice: Habla jugador
-Javier dice: Huevón, tienes que bajar a ver a la nueva chica, la practicante.
-Diego Gato miau dice: Uy curuju...está buena?
-Javier dice: Buena es poco cholo, pasate por acá cuando puedas.
-Diego Gato miau dice: Ahi te veo tons.

Y como no tenia demasiada creatividad en ese momento para terminar el aviso para la campaña de TVOHphone que le habían pedido, bajó a la oficina de su pata Javier. Y quien le diría que ese besito de bienvenida que estampó sonrientísimo en el rostro de la chica nueva, Helena, sería el inicio de su perdición y su condena…

So lonely, asi se sentía el Gato Diego, bueno, eso dice…

No hay comentarios.: