lunes, abril 24, 2006

Que difícil!!!!!

Hay dos cosas en la vida que me producen inseguridad y se me hacen muy difíciles.
Primero, ponerle tiítulo a algo que he escrito. La historia se remonta a mis primeros años en la Universidad de ACME (ah no, era la San Martín de Porres!) cuando empecé a escribir mis primeras crónicas. Resulta que no se porque extraña o tal vez cabalística razón el profesor que dictaba "Redacción III" no nos permitía ponerte título a nuestros escritos. Entonces me acostumbré. Tanto, que en uno de mis primeros días de flamante trabajadora de mi añorada BellSouth (quienes me conocen saben como añoro esas deliciosas y alegres aunque bastante burguesas épocas) la primera nota de prensa que escribí se la presenté sin título, a mi jefa. Menos mal que pude escribir algunas más que me reinvidicaron
Bueno, entonces no pueden imaginar el horror que siento al tener que ponerles nombre a mis cuentos y no saben las horas (sí, horassss) por las que este cerebrito ha tenido que pasar para colocarle un título a este mi humilde Blog. Espero que por lo menos les paresca decente a mis sufridos lectores...ya que sobre el título de mi cuento (cuyo cuento respecto a la razón por la que lo he puesto aquí contaré en otro momento) no puedo esperar los mejores comentarios.
Y ahora hablemos sobre la segunda cosa: mi aspecto físico. Diablos, que mujercita mas vanidosa puedo ser!!!! Quería colocar una foto mía en este blog para que los que no me han visto puedan hacerlo, pero no puedo encontrar ninguna que me paresca adecuada. Es decir, siempre salgo bien sonriente-chica-de.colegio-de-monjas en todas las fotos y esa cara no me parece correcta para la imagen de alta intelectualidad que pretendo mostrar en este cibernetico espacio jajajaja...como dice mi marido, cuando me jode diciendome algo que no me gusta pero que es cierto: "al menos soy honesto" y si pues, al menos soy honesta contándoles esta frívola preocupación.
Entonces, qué hacemos?...Listo, comenzamos sin títulos muy geniales y sin fotos por ahora.
Saben, hay momentos en los que no tengo la mas mínima idea de que hago escribiendo este rosario de disparates. Pero tengo que reconocer que me gusta y que aspiro a que esta sea una forma de reencontrarme conmigo misma y también con ustedes. Que tengamos algo que leer y comentar juntos. Que aprendamos un poco más cada día, que es una de las cosas que mas me interezan en la vida.
Asi que por favor nuevamente invoco a su cariño y voluntad para que me cuenten como les va pareciendo esto.
Nos vemos pronto.

jueves, abril 20, 2006

27 calles y un dragón (Cuento)

Anduve buscando una mirada, una razón, alguna voz que me dijera - ¡Quédate!-, pero no la escuche y tuve que aprender a interpretar - y disfrutar - del silencio.

27 calles y un dragón me separan de su casa .
Salgo de la mía resuelta a encontrarlo a como de lugar.

Más silencio.

Manuel dijo chau hace un año junto con un beso en la mejilla, un cigarro en los dedos y un par de ojos que no decían nada.

Esa fue una noche oscura.

Cuando te sientes en lo correcto no necesitas luces, eres la dueña del mundo y dices chau primero, y él … no reacciona, no niega, no afirma … sólo te deja con el olor del cigarro en el pelo… también en el alma. Tú quieres poner un punto final.

Realidad.

Ahora tengo que salir y tratar de cruzar los pantanos para encontrarlo, para que él me pida a mí que me quede. Necesito el final.

El camino está oscuro, estoy temblando de frío y estoy empezando a ahogarme. La atmósfera se siente muy pesada y ya casi no puedo avanzar. De pronto, el dragón asoma su silueta. Mirada de espanto ( la mía ), diviso una puerta e ingreso.

Humo.

El concierto está en pleno apogeo, la gente canta, la gente grita, la gente se vuelve loca, goza, suda. Yo estoy sudando también y eso me vuelve su cómplice. Puedo sentir como el ambiente se aligera y la música me envuelve. Vuelven entonces mis sentidos y yo camino con los ojos bien abiertos.

Me ubico.

Ahora si cierro los ojos y empiezo a ejecutar mi danza.
Me siento ya parte de todo… mis propios cabellos mojados azotan levemente mis mejillas, las voces, los cuerpos y el aire denso me acarician y ya no tengo miedo. Y así, en el delirio, siento una presencia que lo llena todo, que me absorbe, que me regresa mi. Volteo la mirada y me encuentro con los ojos del ángel.

Como explicarle que ahora sí es real, que lo estuve buscando hace mil años, que me ha devuelto la memoria y que por fin todo es posible.

Me envuelve una ola de agua salada.


El ángel me toma de las manos y al ver que quiere cruzar la puerta, escondo mi rostro en su pecho.

El dragón me estuvo esperando, pero ahora el ángel y yo lo miramos de frente. El fantástico animal lanza un grito de dolor y yo miro sus pupilas rojas...cuando intento fijarme en el resto de su cuerpo, éste se ha hecho nada.

Sonrío luego de 12 lunas.

El ángel y yo subimos las escaleras a tropiezos, me arden las venas. Tiendo mi cuerpo en una alfombra amarilla. Le grito que lo conozco desde hace un siglo y lo estaba esperando pero no me daba cuenta, que me ha rescatado, que se llama Alejandro, que necesito adorarlo…

“ Descansa ahora mi alma ( y la envoltura) en ti, luego de haberme quitado el chaleco antibalas. Te he regalado mis manos, he bendecido tu llegada, he andado por todos tus caminos, te he llamado por todos tus nombres y por fin estoy viva. “

_ ¡ Quédate! _

27 calles y un dragón me suenan a un cuento que empezó pero que también tuvo final.

Y tus ojos, ángel, me repiten que contigo estoy viviendo en serio. De verdad. Siempre.

Carla Pereyra.

Noticias desde el país de las maravillas

Buenas noches al mundo entero.
Buenas noches amigos y no amigos.
Buenas noches Carla...bienvenida a casa.

Supongo que este no va a ser el mas brillante de mis escritos. Pero está bien, comenzar nunca es fácil y peor para mi que generalmente soy miedosa e insegura.
Por si a alguien le causa curiosidad, me doy a mi misma la bienvenida a casa porque considero que mi hogar no está en un lugar físico del mundo sino que está en una zona no definida, que bien puede ser un papel o el teclado de una computadora. Mi lugar está entre las letras, entre las palabras. Es aquí donde me siento realmente cómoda, donde me encuentro a mi misma.
Entiendo que hay personas que podrían considerar totalmente absurda la idea de que alguien se emocione por publicar algo que haya escrito...o por crear un "blog" en Internet. Ya sabemos que esos no serán los que lean estas líneas.
Esto es para ustedes y para mi . No espero que lo disfruten porque no soy tan ambiciosa, pero les juro que yo sí lo voy a hacer y más si se animan a comentar algo.
El país de las maravillas existe y las noticias son que puede estar en cada uno de ustedes. Mi país de las maravillas es un cuento que nunca acaba, por ejemplo.
Salud!